Alberto Levy. Director de Consultoría, Innovation & Growth. Deloitte Latin America Countries Organization

«« Volver a home

Ansiedad de Combate

por Alberto Levy | 02 de Julio de 2009 | General

“Gritó en un susurro a alguna imagen, a alguna visión, gritó dos veces, un grito que no era más que un suspiro: ‘¡Ah, el horror! ¡El horror!’”.
Joseph Conrad El corazón de las tinieblas

“El valor es que uno sea el único que sepa que tiene miedo.”
Franklyn P. Jones


“El coraje es dominar el miedo un minuto más.”
General Gerge S. Patton, Jr.

“Un héroe no es más bravo que un hombre común, sólo es bravo cinco minutos más que los demás.”
Ralph Waldo Emerson

“El peligro es parte de la fricción de la guerra. Sin una concepción adecuada del peligro no podemos entender a la guerra.”
Kart von Claudewitz

“El hombre teme las consecuencias del peligro más que al peligro.” Mariscal Comte de Maurice Saxe

Este artículo ha sido extraído de mi libro “Liderazgo y Ansiedad de Combate” publicado por la Escuela Superior de Guerra del Ejército Argentino.

Los primeros estudios sobre la ansiedad de combate se desarrollaron a partir de la I Guerra Mundial. Las expresiones empleadas entonces para denominar este trastorno vinculado con el estrés fueron “neurosis de guerra” y “shell-shock”. Más tarde, con el desarrollo de la II Guerra Mundial, el mismo cuadro fue descripto bajo el nombre de “fatiga de batalla” (battle fatigue) o “fatiga de combate” (combat fatigue).

Los síntomas más característicos consisten en la suspensión de la habilidad para el juicio intelectual y en un estado de bloqueo emocional (Sargant, 1997), acompañados —por lo general— de otras manifestaciones tales como:

 abuso de sustancias adictivas como el alcohol y las drogas;
 alucinaciones;
 ansiedad;
 apatía;
 ceguera, mudez o sordera histéricas;
 desinterés;
 deterioro de los mecanismos de autocontrol;
 disminución de la confianza en sí mismo;
 espasmos epilépticos;
 incapacidad para comprender los problemas o planteos más sencillos;
 incomodidad física;
 inestabilidad emocional;
 insomnio;
 llanto incontrolable;
 parálisis;
 pensamientos dolorosos obsesivos;
 pérdida de la memoria;
 pesadillas;
 temblores;
 temores.

En el caso de los líderes, los primeros síntomas del trastorno suelen evidenciarse, además, en la falta de concentración, los olvidos, el desánimo, la depresión y los sentimientos de culpa.

De acuerdo con el modelo explicativo propuesto por Janoff-Bulman y Frieze (1983), la guerra pone en crisis el bagaje cognitivo del sujeto. Ese mundo pleno de significaciones, predecible y —por lo general— carente de peligro, se ve cuestionado por el evento traumático. La imposibilidad de incluirlo en el marco conceptual previo se traduce en un conflicto expresado como síntoma. La situación se torna incontrolable para el individuo y queda a merced de ella. Esto indica que una pista firme para el diseño de una estrategia efectiva de prevención y asistencia consiste en proveer las herramientas que restituyan el control al afectado permitiéndole reencuadrar el trauma .

Si bien la ansiedad de combate encuentra campo fértil en psicopatologías latentes previas que no fueron detectadas en el proceso de selección, la mayoría de los casos son el resultado de un trauma sufrido en el campo de batalla. Cuadros disociativos, parálisis conversivas, ansiedad fóbica intensa, constituyen —entre otras— las respuestas sintomáticas.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Ya en la I Guerra Mundial, los especialistas observaron con frecuencia que el shell-shock se presentaba de modo diverso según la función desempeñada (Jonson et al, 1923). Mientras que entre los oficiales solía exteriorizarse como desórdenes de ansiedad, en los soldados adoptaba la forma de reacciones histéricas.

Durante mucho tiempo, estos comportamientos fueron juzgados como carencia de temple, falta de coraje y cobardía, incluso después de haber sido descriptos clínicamente. En suma, la explicación del fenómeno atribuía al paciente una voluntad rebelde consciente o un vicio en su fortaleza moral. Pero la identificación de los síntomas con una alteración de la salud permitió sustraer paulatinamente el tratamiento de la órbita disciplinaria para convertirlo en objeto del dominio científico .

Las primeras descripciones del shell-shock fueron coincidentes, pero las interpretaciones propuestas discrepaban. Algunos médicos adjudicaban los síntomas a una suerte de locura debida a una herida en el cerebro ocasionada por el estruendo propio de la batalla. Otros, desde la psiquiatría, atribuyeron la enfermedad a una tendencia degenerativa latente en el paciente disparada a raíz del clima y el entorno vividos en el campo de batalla. Sin embargo, dado que no existía un sustento empírico que fundamentara una etiología fisiológica del mal, se abrió un espacio para el abordaje psicológico.

Conductistas y psicoanalistas —las teorías antagónicas con mayor predicamento en la época— pusieron manos a la obra. Los primeros recurrieron a choques eléctricos, gritos, aislamiento y otras técnicas con el fin de reeducar al paciente. Los procedimientos terapéuticos imponían una severa exigencia al enfermo, quien debía acceder a entregarse al profesional, confiar en él y sostener el tratamiento hasta alcanzar la cura.

Los freudianos, por su parte, intentaron que el enfermo lograra sacar a la luz el conflicto inconsciente detonado por la situación traumática (el combate, la herida de guerra, la muerte de camaradas, la comisión de atrocidades) a través de métodos catárticos como, por ejemplo, la hipnosis o el uso del pentotal. A diferencia de la práctica psicoanalítica tradicional, estos tratamientos eran más breves que los habituales y fuertemente focalizados sobre la experiencia disparadora reciente.

Mediante un reduccionismo extremo, algunos líderes militares aprovecharon el planteo psicoanalítico para imputar la ansiedad de combate a un trauma originario del paciente despertado —pero no generado— por la guerra. La interpretación no parece exenta de malicia, y sí muy conveniente a la hora de desembarazarse de problemas y responsabilidades.

Durante la Segunda Guerra, muchos combatientes fueron tratados mediante curas de sueño inducidas por el suministro de barbitúricos. Aunque la terapéutica era ineficaz, al menos no resultaba agresiva.

DISPARADORES DEL TRASTORNO
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el estrés constituye “el conjunto de reacciones fisiológicas que preparan al organismo para la acción”. Definido así, puede afirmarse que este concepto describe la respuesta normal del sujeto en el campo de batalla. La ansiedad de combate, en cambio, se corresponde con un nivel de estrés que excede ampliamente los límites habituales de ese estado de aprestamiento.

El trastorno puede producirse luego de un instante o de un largo proceso de exposición a una experiencia traumática. Su origen se vincula con el conflicto básico que se desarrolla en el soldado entre la preservación de la vida (propia o ajena) y el horror a la muerte (del sujeto, su compañero o su contrincante). En tanto que el deseo de vivir lo mueve a alejarse del peligro, los valores morales, religiosos y culturales, así como sus deberes para con los camaradas y la patria lo convocan a la batalla. La ansiedad de combate no refiere a la objeción de conciencia que pone en crisis a un individuo en condiciones de discernir. Se trata de algo más raigal relacionado con el violentar tanto la inclinación hacia la preservación personal como la renuencia a matar a otros. La situación de guerra impone un importante costo emocional y físico que no todos los soldados están en condiciones de afrontar.

El estudio del comportamiento de los hombres en la acción militar provee datos en extremo relevantes para la comprensión, la prevención y el tratamiento de la ansiedad de combate. A continuación, se reseñan algunos de ellos sintéticamente (Grossman, 1999).

 La mayoría de los soldados eluden disparar a matar. Cuando la situación los obliga, algunos buscan errar al objetivo. Un combatiente puede estar fuertemente motivado para luchar y ganar, sin que por esa razón desee matar.

 La distancia emocional entre el combatiente y su blanco condiciona el desempeño. El contacto visual, la cercanía física, la similitud étnica, la pertenencia a un mismo grupo social o credo religioso, u otros elementos similares alientan la identificación del soldado con su contendiente y dificultan apuntar a matar. Cuanto más patente se hacen aquellos rasgos en que el atacante reconoce en el otro su propia humanidad, más difícil se torna acabar con su vida. Por el contrario, todo lo que subraya las diferencias deshumaniza la imagen del contrincante, estimula sentimientos negativos hacia él (odio, rencor, deseo de venganza) y favorece la acción para su eliminación física. Así se explica, en buena medida, por qué quienes se desempeñan en tareas que lo alejan de una situación “cara a cara” con el enemigo (por ejemplo, en la artillería antiaérea) están menos expuestos a la ansiedad de combate.

 Existe una preferencia por la amenaza de violencia antes que por la realización efectiva de la acción letal. Con el fin de evadir el enfrentamiento a muerte, los combatientes se inclinan con frecuencia por las tácticas disuasivas, los gestos que amedrentan o las demostraciones intimidatorias pues éstos constituyen recursos emocionalmente más económicos.

Como mencionara E. E. Gómez “No hay duda, salvo un sicópata, que el hombre ama la paz, se integra, pero en el combate, ante la exigencia primaria de “mato o me matan” se incorpora al nuevo hecho social, transformándose en combatiente de significación y aún a veces deseando el combate.

Desde el punto de vista fisiológico, la función cerebral por la cual se procesan todos los hechos relevantes para la comprensión de una situación dada se desarrolla al nivel del neocórtex. En la memoria activa se balancea la importancia relativa de esos datos permitiendo al sujeto devolver una respuesta a la circunstancia que atraviesa. Esa respuesta puede ser, o bien, más o menos equilibrada, o bien, marcadamente desbalanceada hacia lo racional o lo emocional. Este mecanismo, que comienza a desarrollarse en la infancia temprana y se va perfeccionando o deteriorando a lo largo de la vida, conduce en el caso de algunos individuos a desplegar una timidez excesiva o estados de ausencia que señalan la imposibilidad de realizar adecuadamente esta operación.

La fatiga física y la irregularidad de los períodos de descanso y actividad contribuyen para que el estado de estrés del combatiente pueda resolverse en fatiga de batalla. Las últimas grandes guerras (como, por ejemplo, la del Golfo o Irak), muestran que alrededor del 25% de los casos se presenta durante los primeros 30 días de combate. Transcurrido ese tiempo, algunos sujetos desarrollan el “Síndrome de los Viejos Sargentos” (“Old Sergeants Syndrome”) descripto por Chermol (1983), cuyos síntomas característicos son, entre otros, la apatía, la falta de apego a la vida y al equipo, la ausencia de iniciativa, los vómitos, la diarrea, la depresión y el rechazo al contacto social.

Existe una relación bastante estrecha entre la índole de la tarea a desempeñar por el individuo y la posibilidad de aparición del trastorno. El número de víctimas de la fatiga de combate se incrementa con la peligrosidad de la misión. Por ejemplo, las fuerzas blindadas durante la II Guerra Mundial registraron los más altos índices de casos. Estos grupos suelen estar asignados para llevar adelante trabajos muy riesgosos y prolongados. Aislados en un entorno de ruidos y confinamiento que favorece cierta pérdida de la noción del tiempo, conviven constantemente con una gran probabilidad de morir por incineración.

Si bien el cansancio y el estrés a los que están expuestos los miembros de las fuerzas armadas no necesariamente desembocan en ansiedad de combate, estos factores favorecen su aparición . Los avances en las tecnologías empleadas para la guerra permiten sostener ininterrumpidamente la situación de batalla durante períodos muy prolongados. Los enfrentamientos bélicos de fines del siglo XX y comienzos del XXI muestran que las acciones pueden continuar día y noche con independencia suficiente de los factores climáticos y de los condicionamientos del terreno. En consecuencia, resulta esperable un incremento del número de víctimas provocado por el trastorno bajo estudio.

El entrenamiento clásico impartido a quienes participaron en la I Guerra Mundial se hallaba impregnado de una fuerte inspiración en las formas burocráticas de organización del trabajo. Puede pensarse, entonces, que una parte significativa de los combatientes que desarrollaron shell-shock se sintieran a sí mismos como una suerte de engranaje que, alienado de voluntad, debía poner su acción y —esencialmente— su vida al servicio de una máquina (la organización militar) regida por una lógica propia. Además de obligar a una reflexión sobre las responsabilidades militares involucradas en estos padecimientos, las experiencias de aquel enfrentamiento motivaron una profunda revisión de las ideas dominantes sobre la salud mental.

Por ello, en ambientes de combate similares, ante dos combatientes, no es el miedo y su intensidad lo que hace la diferencia entre el valiente y el cobarde sino la capacidad de superación.

A qué se le teme primero:

- A la muerte.

- A la disfunción física.

Pero previo a su primer combate el miedo es superado por otros factores:

- Temor a no poder resistir los riesgos del combate.

- Temor a no poder igualar a sus camaradas.

- Temor a no poder cumplir con sus responsabilidades.

- Temor a quedarse paralizado o a huir.

“Miedo, como se dijo antes, tienen todos, desde el Comandante o Jefe sobre su propio temor y el de ejercer el mando ya que él es responsable de lo que hacen sus hombres y en otro extremo a veces un soldado valiente se paraliza al tener que tomar el mando del Suboficial que murió.” (E.E. Gómez, 1997).

Bibliografía

Sargant, William E. (1997) Battle for the mind. A physiology of conversion and brain-washing, Cambridge: Malor Books.

Janoff-Bulman, Ronnie. y FRIEZE, Irene H. (1983) A theoretical perspective for understanding reactions to victimization, Journal of Social Issues, 39, 1- 17.

Johnson, W. y Rows, R.G. (1923) Neurasthenia and war neuroses. En History of the Great War Medical Services: Diseases of the War, Vol. 2. Londres: HMSO.

Grossman, D. (1999) On Killing: The Psychological Cost of Learning to Kill in War and Society (9° ed.). Boston: Little, Brown and Co.

Gómez, Eduardo Ernesto Coronel (R) (Octubre-Diciembre 1997) “El Miedo y el Combate”, Revista de la Escuela Superior de Guerra, Ejército Argentino.

 Chermol, Brian (1983) Psychiatric casualties in combat, Military Review, 7, 26-32.



37 comentarios para “Ansiedad de Combate”

  1. Llevado este artículo al mundo empresarial encuentro varias analogías. Pero la frase que más me llega es “Un combatiente puede estar fuertemente motivado para luchar y ganar, sin que por esa razón desee matar.”
    Querer cumplir con la Misión y lograr la Visión Comprendida, Compartida y Comprometida no implica dejar de lado los valores trascendentes.
    No permitamos que nuestra ansiedad de combate nos lleve al bloqueo emocional haciéndonos olvidar de aquellos valores mencionados en el post “Entre el libro y la calle”: Amor, la Justicia, la Comprensión, la Persistencia, la Humildad, la Comunidad y la Nobleza.
    ¿Fácil de decir, difícil de hacer? Puede ser… pero si en condiciones de guerra hay soldados que deciden no disparar, busquemos entonces entender el mundo empresarial como tal y seamos uno más de esos soldados.
    No dejemos los principios y mandatos familiares archivados, unámoslos concientemente a los valores trascendentes y a los empresariales. Seguramente con esta postura, no cambiemos el planeta; pero al menos contagiaremos el entorno y cambiaremos nuestro mundo.

  2. Avi, con respecto a :”De acuerdo con el modelo explicativo propuesto por Janoff-Bulman y Frieze (1983), la guerra pone en crisis el bagaje cognitivo del sujeto. Ese mundo pleno de significaciones, predecible y —por lo general— carente de peligro, se ve cuestionado por el evento traumático. La imposibilidad de incluirlo en el marco conceptual previo se traduce en un conflicto expresado como síntoma. La situación se torna incontrolable para el individuo y queda a merced de ella. Esto indica que una pista firme para el diseño de una estrategia efectiva de prevención y asistencia consiste en proveer las herramientas que restituyan el control al afectado permitiéndole reencuadrar el trauma.” Aqui ¿de qué herramientas podriamos hablar?
    Yo me imagino y llevo el caso a la dimension laboral y personal de un individuo, donde por una crisis desencadena en la “ansiedad de combate”.. ¿como se puede hacer para prevenir o subsanar la situación?
    Por otro lado, para evitar el miedo o la ansiedad, ¿seria una posibilidad la de que, con una mayor convicción y con conocimiento sobre alternativas a seguir ante la peor situación posible; se racionalice y reduzca la incertidumbre?
    Saludos!

  3. Noelia, en tu último párrafo te contestás con el concepto preventivo de Crisis Management. Este tema ya es muy común en varias organizaciones expuestas a situaciones de riesgo potencial.
    Irina, también estoy totalmente con lo que escribís en tu último párrafo
    Chicas gracias por participar. Me encantaría hacer una reunión grupal no virtual con todos los que estén interesados con la aplicación empresarial de todo lo que aporta la Psicología Cognitiva. Si se fijan, casi todos los posts tienen que evr con esta disciplina

  4. Hola Avi! Cómo estás? Tanto tiempo! Qué opinión tenés de la “Inteligencia Emocional” desarrollado por Daniel Goleman? Él desarrolla este concepto primero a nivel personal y después a nivel organizacional. Trata temas como la ansiedad, el estrés y otros tipos de emociones y cómo influyen en nuestro desempeño. Básicamente dice que las emociones son recursos que tenemos las personas, pero que debemos aprender a encauzarlas, a canalizarlas de la mejor manera, primero aprendiendo a reconocerlas y después sabiendo cómo manejarlas, en vez de que ellas nos dominen a nosotros.
    Con respecto a este último blog y lo que hablaban con Irina, he escuchado varias veces sobre el sentimiento de camaradería incluso entre soldados enemigos, como si entre ellos hubiera una identificación, como verse a uno mismo en el otro, aunque las circunstancias los pongan en bandos rivales. Y comparto con lo que dicen ustedes de que el hecho de competir no nos tiene que llevar a perder valores ni principios. Todavía no estoy muy convencido de que la competencia implique eliminar al otro. Como dijiste una vez: “el éxito de la guerra es no tener que disparar ni una bala”, y para llegar a ésto debemos recorrer otros caminos, evaluar otras alternativas, pensar, crear, etc. Creo que se pueden encontrar maneras de cumplir con nuestros objetivos de una mejor manera.
    Saludos a todos!

  5. Muchas gracias Avi por compartir tu conocimiento.
    Encantada de recibir más información sobre los aportes de la Psicología Cognitiva.
    Quedará en coordinar la reunión..

    Saludos!!!

  6. Me ha gustado mucho el articulo!
    Recien me apunté al master dap, http://www.master-dap.org, y me gustaria hablar de este texto. Haré referencia a su blog. Espero no le importe.

    Un saludo!

  7. Deseo destacar este articulo que fue publicado en “La Revista” de la Escuela Superior de Guerra Nro 555 - dic. 2004 que lleva al personal militar el novedoso enfoque de la “ansiedad del combatiente”. La guerra, con sus efectos destructivos, avanzo desde la agresion fisica a la psicologica, que produce lesiones y traumas en los combatientes de gran envergadura.
    Este tema tiene, ademas de los efectos operativos, alcances de tipo legal que significan la calificacion como “veteranos de guerra”. Los paises con “experiencia de guerra” son muy cuidadosos y extensivos en esta cuestion. Por lo contrario, los “no” expertos, (Caso Argentina)no lo atienden en la medida requerida y son restrctivos en sus alcances.
    La situacion de los “veteranos de guerra” tienen como origen la iniciacion del trauma de la “ansiedad del combatiente” que, conforme los estudios realizadoz, comienza con la “incorporacion” para aactuar en una “operacion de guerra”. El ser humano, convocado como soldado, no es una maquina que actua cumpliendo solo ordenes ya que en su conciencia surge el hecho de que “podra ser muerto y que debera matar”. La mala aplicacion de este tema, afecta a los combatientes y a los futuros combatientes, ya que, al no actuarse correctamente se crea un “desengaño” que lo afecta moralmente y le provoca rechazo a la sociedad.
    Deseo felicitar al autor por el trabajo realizado y le sugiero profundizarlo tomando los casos de nuestro pais en las operaciones militares de la segunda mitad del Siglo XX.
    Agradecer comentarios sobre el tema.
    josedelacuestaavila@escape.com.ar

  8. I appreciate the insightful post. Thanks.

  9. It is extremely useful for me. Huge thumbs up for this weblog post!

  10. That is a great point to bring up. Thanks for the post.

  11. Nice post. I study something on totally different blogs everyday. It’s going to at all times be stimulating to read content from different writers and observe a little bit something from their blog.

  12. You truly allow it to be seem so easy with your presentation but I find this topic to be really a thing that I believe I might never understand. It seems like too complicated and incredibly broad for me personally. I’m anticipating for your forthcoming post, I will attempt to obtain the hang of it!

  13. I found your posting to be insightful! Thank you.

  14. Do you mind if I quote a few of your articles as long as I provide credit and sources back to your site? My website is in the very same area of interest as yours and my visitors would certainly benefit from a lot of the information you provide here. Please let me know if this alright with you. Thanks!

  15. Hello! I just would like to give a huge thumbs up for the great info you have here on this post. I will be coming back to your blog for more soon.

  16. It is extremely useful for me. Massive thumbs up for this blog post!

  17. An fascinating discussion is worth a comment. I believe that you must write more on this subject, it may not be a taboo topic however typically people are not brave enough to speak on such topics. To the next. Cheers

  18. A formidable share, I just given this onto a colleague who was doing a bit of similar analysis on this. He in fact purchased me breakfast because I found it for him.. smile.

  19. I was very pleased to find this website. I wanted to thank you for your time for this wonderful post!! I definitely enjoy reading it and I have you bookmarked to check out new stuff you blog post.

  20. You made some decent points there. I looked on the internet for the problem and found most people will associate with with your website.

  21. I was very pleased to find this website. I wanted to thank you for your time for this excellent post!!

  22. Thanks for the great info.

  23. I am experiencing an issue with your rss feed . Don’t know why I am not able to subscribe to it. Is there anybody getting an identical rss problem? Anybody who is aware of kindly respond. Thanks

  24. Comment…

    Thanks for spending the time to discuss this, I really feel strongly about it and love reading more on this topic. If attainable, as you grow to be an expert, would you mind updating your weblog with more details?…

  25. My partner and I stumbled over here different web page and thought I might as well check things out. I like what I see so i am just following you. Look forward to checking out your web page repeatedly.

  26. Greetings! Quick question that’s entirely off topic. Do you know how to make your site mobile friendly? My website looks weird when viewing from my iphone4. I’m trying to find a template or plugin that might be able to correct this issue. If you have any suggestions, please share. Many thanks!

  27. I discovered your blog site on google and check a few of your early posts. Continue to keep up the very good operate. I just additional up your RSS feed to my MSN News Reader. Seeking forward to reading more from you later on!…
    http://www.thepestcontrol.net

  28. I found your posting to be insightful! Thank you.

  29. Howdy would you mind letting me know which hosting company you’re working with? I’ve loaded your blog in 3 completely different internet browsers and I must say this blog loads a lot faster then most. Can you recommend a good web hosting provider at a reasonable price? Thank you, I appreciate it!

  30. There is numerous separate years Los angeles Weight reduction eating strategy with each a person is really a necessity. The pioneer part can be your original acquiring rid of belonging to the extra pounds. la weight loss

  31. you have got an incredible weblog right here! would you wish to make some invite posts on my weblog? Repliche Tambour Medium Chronograph Orologi

  32. I found your blog web site on google and examine just a few of your early posts. Proceed to maintain up the very good operate. I simply additional up your RSS feed to my MSN Information Reader. In search of ahead to reading extra from you later on!… Repliche Calibro 303 Orologi

  33. Britney Spears has added in 4 brand-new schedules to her coming Great britain tour. The pop celeb, who will certainly be bringing her Femme Fatale tour onto British shores during October

  34. Very interesting your opinion ! and thank you for your share.

  35. Right after the release of her primary collection of dates in the Uk, Britney has confirmed unprecedented demand for tickets. She will likely be performing twenty one of her smash hits this includes 2 surprise songs

  36. I’ve said that least 1834170 times. The problem this like that is they are just too compilcated for the average bird, if you know what I mean

  37. I don’t usually comment but I gotta state appreciate it for the post on this great one :D.


Deja un comentario